Medidas keynesianas para una reparación

29 12 2008

Es la segunda vez en dos años que se rompe la presa y lo más penoso es que ha sido en el mismo sitio y por igual motivo, si bien los daños no han sido tan cuantiosos en esta ocasión…

El jefe de ingenieros acaba de presentar su dimisión irrevocable por haber equivocado de nuevo el cálculo de fuerzas que debía soportar el paramento y al responsable de mantenimiento se le incoará inmediatamente un expediente disciplinario por faltas muy graves (dejación de funciones, desobediencia a la autoridad, abandono de servicio), pero sobre todo, por haber repetido, uno a uno, los errores del pasado.

Al funcionario de Asuntos Internos, no se le ocurrió otra cosa que exclamar: ¡Coño, que ya no somos unos niños!

Lo único positivo de todo este estropicio es que los obreros ya saben lo que tienen que hacer para reparar la presa y que las aguas vuelvan a su nivel habitual. Aunque en la anterior ocasión empezaron las obras de reconstrucción a toda máquina y luego, por falta de presupuesto, las dejaron abandonadas, ahora, gracias al PICA (Plan Integral contra la Crisis Agobiante) y su keynesiana dotación, podrán finalizar el trabajo. Presupuesto ilimitado para este asunto, ha prometido el gobierno.

— En fin chic@s, que teníais razón y que prometo haceros caso esta vez 😉

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