El informe

10 11 2009

El informe del forense sonaba falsamente tajante: “Muerte por parada cardiorespiratoria”. ¡Hombre, claro! O sea, que murió porque dejó de respirar y su corazón paró de latir. No, no, a mí eso no me valía… yo quería saber la verdad!

Así que esa misma noche llamé a mi amigo John Mcluhan y le pedí que me acompañara al cementerio, pero que se trajera consigo el equipo de CSI de la Srta. Pepis.

No hubo que escarbar demasiado para darse cuenta de que esa rara enfermedad que se había llevado a Toby se llamaba “estaca de metro y medio” y la parada cardiorespiratoria le había sobrevenido cuando esa lanza se la habían clavado como una brocheta, de forma que le entraba por el flanco derecho y le salía por la boca.

Por suerte, el asesino no había podido evitar la tentación de dejar una nota junto al cadáver. “¡Vete a ladrar al infierno y déjanos dormir en paz!”.

Nunca hubiera imaginado que, mi vecino, el señor forense, odiara de esa forma a mi perrito…

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: